A la hora de reparar la cerrajería de tu auto, la variedad de componentes puede ser confusa. No se trata solo de "una manilla", sino de un sistema diseñado para la seguridad y funcionalidad específica de cada zona del vehículo. Aquí te explicamos las diferencias clave para que elijas el repuesto correcto:
1. Manillas Exteriores: Más que un accesorio Existen dos variantes principales que debes revisar antes de comprar:
Con alojamiento para cilindro: Son aquellas que tienen el espacio físico para insertar la llave directamente en la manilla.
Sin alojamiento: La manilla solo sirve para tirar y abrir, ya que el cilindro de la llave está instalado por separado en la carrocería.
2. Soluciones para Vehículos de Carga y Camionetas Si tienes un furgón o una pick-up, los mecanismos cambian:
Manilla Corredera: Diseñada para puertas que corren sobre rieles laterales (típico en furgones de carga).
Manilla Portalón / Pick-up: Ubicadas en la parte posterior. Su función es asegurar el portalón batiente mediante enganches reforzados a la carrocería.
3. El Sistema de Alzavidrios: ¿Manual o Eléctrico? Si el problema es que tu ventana no sube, debes identificar la pieza dañada:
Manilla Alzavidrio: Es el brazo externo para sistemas manuales.
Cremallera: Es el mecanismo interno. Pueden ser dentadas o de piola (cable).
Botoneras: Si tu sistema es eléctrico, el fallo podría estar en este comando central, que suele controlar todas las ventanas desde el lado del conductor.
4. Cilindros y Chapas: El corazón de la seguridad El cilindro es donde insertas la llave para bloquear o desbloquear la chapa mediante una varilla de conexión. Recuerda que no solo hay cilindros en las puertas; también los encuentras en la tapa de bencina, la maleta e incluso en el soporte de la rueda de repuesto.
